Guía sobre cómo administrar una flota de dispositivos que ya no está en la oficina, y qué cambia con la Ley 21.719.
- Qué se perdió con el trabajo híbrido: cuatro capacidades que antes se daban por sentadas. Visibilidad sobre los equipos, trazabilidad de quién usa qué, control físico y velocidad de respuesta ante una pérdida.
- Qué agrega la ley: exige medidas de seguridad apropiadas al riesgo y reportar las vulneraciones, sin distinguir entre un equipo en la oficina y uno en una casa. Tampoco entrega una lista cerrada de herramientas, así que cada decisión hay que poder justificarla.
- 8 buenas prácticas: inventario automático, cifrado antes de la entrega, un responsable por equipo, una política escrita que incluya los dispositivos personales, alertas de ubicación configuradas de antemano, un procedimiento de incidente probado, la devolución del equipo como paso formal del offboarding y una revisión periódica del parque.
- Cadencia de mantenimiento: cada mes, cruzar altas y bajas de personal con el inventario; cada trimestre, revisar el cifrado y las alertas sin atender; cada seis meses, probar el procedimiento de incidente y revisar los equipos sin responsable.



